“Mi nombre es Antonio y estoy al mando de una empresa familiar. La misma comenzó siendo una empresa que comercializaba productos en el ámbito nacional, pero con los años, gracias al progreso que tuvimos, nos extendimos más allá de las fronteras. Por ello, varios de mis empleados y yo tenemos que realizar viajes comerciales a otros países. Antes de trabajar en la empresa familiar, me desarrollé profesionalmente en una multinacional, en la cual también debía viajar al exterior.
Recuerdo aquel viaje a Santiago de Chile, en el cual tuve que operarme repentinamente de apendicitis. Siendo joven y estando en perfecto estado de salud, pensaba que nada me podía a pasar. La empresa no contaba con cobertura en el exterior y lamentablemente mi obra social no me protegía fuera del país. En conclusión, tuve que afrontar todos los gastos que, con el tiempo y luego de varios reclamos, fueron reintegrados la empresa. Estando en Chile, lejos de mi casa y solo, no solo me preocupaba la parte de tener que operarme sino también la parte económica, cuanto y como lo iba a pagar.
Lo que me sucedió es algo que no quiera que le suceda ni a mi ni a ninguno de los que trabajan conmigo por eso decidí sacar un Seguro de Accidentes que nos proteja y asista tanto aquí como cuando nos toca viajar.”

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